TRABAJOS CIENTIFICOS
Plantas medicinales, aromáticas y tintóreas.

En hábitats naturales las plantas deben adaptarse a la disponibilidad de nutrientes.

EXOTICAS
AUTOCTONAS
POSCOSECHA
 ORGANICO 
B.P.A. y B.P.M.
  DOÑA DOLORES  
  PRINCIPAL  
  HERBOCIENCIA  

MISCELANEA
REQUISITOS Y TEMAS
PUBLICACIONES
LINKS


ALGUNOS ASPECTOS ECONOMICOS DEL CULTIVO DE PLANTAS ESPONTANEAS UTILIZADAS EN MEDICINA POPULAR
LOPEZ, Miguel Angel.

VII CONGRESO NACIONAL DE RECURSOS NATURALES AROMATICOS Y MEDICINALES - 1993
San Miguel de Tucumán - República Argentina.
Anales de SAIPA, Nro. 14, pág. 269:288, 1996

1.- SUMMARY

There are costs that are not often considered in plants production, used in popular medicine, done through wild plants collecting. The 2 most important are the ecologic and social costs; showing its benefits as higher than if assumed. A direct consequence is a major pressure on wild plants, determining population decline, biodiversity loss and environmental degradation. It is here presented that the culture of species whose demand supersedes its sustainable potential offer of the ecosystems in which the collecting is done, would avoid such consequences and diminsh both costs. An adequate legal frame would definitely contribute.

2.- INTRODUCCION

En las conclusiones del Primer taller de trabajo de plantas medicinales y aromáticas realizado en La Paz, provincia de Córdoba, y en la resolución número 184/92 de la Dirección Provincial de Ecología y Forestación de San Luis, se presentaron sendas nóminas de plantas silvestres utilizadas en medicina popular cuyas poblaciones se hallan presionadas por la sobreutilización.

Ambos no citan información cuantitativa sobre el recurso, aunque se estima que sus conclusiones podrían tener validez para cada área y especies consideradas.

Se han producido cambios en las actitudes de las personas que llevan a darle mayor valor a los productos naturales y a los ambientes en los que se originan.

En las plantas medicinales parece deberse en gran medida a que algunas drogas sintéticas causan tanto daño y sufrimiento como los males contra las que se inventaron; el temor creado produce un creciente interés por las propiedades medicinales de muchos vegetales.

Acompaña además el menor costo de investigación y desarrollo que requiere su puesta a disposición de la sociedad, en comparación al de los medicamentos sintéticos, por cuanto han sido experimentados durante cientos a miles de años.

Hay también aumento en el consumo de "amargos" y "yerbas compuestas" que ha hecho crecer la demanda por parte de la industria alimenticia.

Tales, y otras razones como no internalizar los costos ecológicos directos, determinados por la utilización del capital de explotación, e indirectos, consecuencia de esa explotación y su sistema como la degradación edáfica, agregando a ello los costos sociales, como el éxodo de las familias desde las áreas rurales, y la ausencia de un marco legal adecuado, que permiten que los beneficios sean privados y los costos de la sociedad actual y futura, han hecho posible dicho incremento de la presión sobre las poblaciones de plantas silvestres, que ven reducir el número de sus miembros, su diversidad genética y la degradación de sus hábitats.

Para la protección del recurso natural, se han planteado diversos métodos tales como reglamentación sobre cantidades de extracción, metodología de extracción, resiembra y reimplante de especies, etc.; también se ha planteado el pago de tasas por su aprovechamiento, aunque esto último ha demostrado ser ineficaz en los casos en que se ha probado, pues al valor de las tasas o impuestos se lo trata de reducir a través del uso de tecnología de costos bajos sin importar que ocurra con el ambiente, y el importe pagado generalmente no se lo utiliza para la conservación.

En forma sintética, en los métodos de conservación se pueden distinguir dos tendencias extremas que podrían vincularse con una visión de corto y largo plazo respectivamente:

  1. Aquella dirigida al mantenimiento del recurso en cantidad, que posibilita que dicho recurso no disminuya numéricamente.
  2. Aquella cuyo fin primordial es el mantenimiento cualitativo; esto es, hacer posible que el recurso mantenga su biodiversidad.

De los dos, la mayoría de los métodos propuestos y aplicados responden al grupo a), aunque es de importancia mayor los del grupo b) porque el primero es necesario, pero el segundo es imprescindible.

Desde principios de siglo se habla del cultivo de especies medicinales y de los réditos que derivarían; pero, los costos altos y la falta de apoyo estatal son las respuestas más habituales para justificar su ausencia.

La realidad indica que ha sido el equilibrio entre una Oferta basada en la extracción de vegetales de comunidades silvestres, dirigida a un mercado secundario, y una Demanda que creció en función del aumento de la población, y al menor costo que ha tenido y tiene la producción, que no internaliza todos los costos de la actividad, consecuencia de que el entendimiento humano del ambiente es menor que los cambios producidos en él.

Actualmente el mercado se está ampliando y la Demanda crece en tanto la Oferta no, por lo cual es improbable que tal equilibrio se pueda mantener.

Aunque la cuantificación del deterioro de los ecosistemas por la recolección de vegetales más allá de sus posibilidades sea discutible en su monto exacto, y de difícil ejecución, es claro que cualquier decisión que implique hacer algo al medio ambiente, debe considerar que las condiciones científicas y técnicas actuales no permiten recuperar artificialmente ciertos ambientes deteriorados, ni menos, substituir adecuadamente los originales, y si es posible, conlleva enormes cantidades de recursos.

Una visión sobre el mercado de plantas medici-nales nos permitirá apreciar características de su Demanda y de su Oferta.

a) Demanda

Estos vegetales han constituído por sí mismos medicamentos utilizados empíricamente durante cientos a miles de años.

Actualmente representan una importante materia prima de las industrias farmacéutica, cosmética y alimentaria. A partir de ellos se pueden obtener una amplia gama de medicamentos de acción terapéutica específica, así como diferentes aceites esenciales y otros productos, muchos conocidos, más por conocer.

Sirven también para obtener extractos y macerados utilizados en la industria de las bebidas alcohólicas y no alcohólicas, así como una serie de productos como tisanas y decocciones, simples y compuestas, diversos condimentos, jarabes, etc. solicitados por el mercado.

El área de influencia principal es el mercado interno, aunque sus posibilidades de exportación deben considerarse como potencialmente expandibles.

La consecuencia es que la Demanda actual es creciente, y las causas de tal crecimiento se pueden agrupar en:

  1. Aumento de la población, considerando su composición por edades más o menos constante. Aproximadamente un dos por ciento anual.
  2. Aumento por cambio en las preferencias de los consumidores: Mayor cantidad de personas se inclinan por productos de origen natural, tanto alimentarios, medicinales, cosméticos, etc.
  3. Cambios en los ingresos per cápita y su distribución: Hay un número creciente de personas que no pueden acceder a la medicina "clásica" por sus ingresos disminuídos, o no contar con empleo y por ende estar excluídos de cobertura social.

El comportamiento de la demanda frente al producto es diferente según los grupos. Los integrantes del grupo b. varían su demanda en forma inversamente proporcional al precio y en función de sus ingresos se trata de un bien necesario. Aquí una norma, ley, etc., que solamente restringiera la recolección o incrementara el costo hará acrecentar el precio de venta y tendría varios efectos, primero, los precios mayores reducirían la tasa de crecimiento de la demanda; segundo, el precio más alto volvería menos atractivo el producto para los consumidores; tercero, el aumento de precios podría estimular los esfuerzos de recolección en áreas marginales; cuarto, el mayor costo daría lugar a la búsqueda de alternativas. Pero lo esencial es que la situación original reaparecería en el mediano plazo pues la población seguirá creciendo, lo mismo que la tendencia al consumo dentro de ésta. Otras que adecuaran la Demanda con la Oferta o incrementaran ésta última, por ejemplo a través del cultivo, es probable que tuvieren efectos positivos para las empresas, los consumidores, la creación de fuentes de trabajo y la protección de las áreas naturales.

Para los integrantes del grupo c., la demanda del producto herbario con valor agregado varía inversamente a su precio en forma más que proporcional, situándose éstos, en función del ingreso, en una franja de productos que pueden considerarse necesarios y hasta de lujo. En cambio la demanda por los mismos productos primarios, con escasa o nula elaboración, es elevada y creciente; en función del ingreso se los puede considerar como un bien inferior: a medida que el ingreso disminuye su consumo aumenta, por la imposibilidad de acceder a otros medicamentos y la mayor probabilidad de enfermedad, propios de la escasez.

De ambos es cuantitativamente más importante el grupo b), y el que determina la presión creciente sobre las poblaciones silvestres, pero socialmente lo es el último, al cual la creación de fuentes de trabajo contribuirían a disminuirlo en alguna medida.

Por otra parte, un análisis particularizado del volumen de ventas anuales citado en el Primer Taller de Plantas Medicinales de Córdoba, trabajos de E. Del Valle Aguirre, y de otros autores, dejan ver que la presión mayor de la demanda se realiza sobre un número limitado de especies, alrededor de diez, de lo que se puede inferir que hay una recolección selectiva cuyas cantidades son relativamente distintas a las producidas por las comunidades vegetales. Es esta otra causa que lleva al enriquecimiento de esas comunidades con especies de menor valor comercial.

b) Oferta

El actual sistema de producción se basa casi en un ciento por ciento en la recolección de plantas espontáneas; así el volumen de la Oferta es dependiente principalmente de las contingencias climáticas de la estación de crecimiento y de la presión de las cosechas anteriores.

Potencialmente, la máxima oferta sostenible estaría dada por la fracción vegetal que se puede recolectar sin que disminuya su número ni su "pool" genético, más lo cultivado.

La Oferta real está determinada por la actividad comercial a través del volumen de extracción y la producción de cultivos, más los excedentes de años anteriores.

Entre ambas hay una diferencia importante: La oferta potencial es un volumen integrado por la sumatoria de la recolección de un número indeterminado de especies, con variaciones periódicas según las condiciones del tiempo. La Oferta real puede tener un volumen mayor, igual o menor que la oferta potencial, pero siempre tendrá una composición distinta, pues al tener que adecuarse a las preferencias de la gente se tratarán de extraer más de aquellas con mayor demanda. Esto es particularmente grave cuando se trata de plantas perennes grandes.

Establecer el manejo necesario y el límite de ¿Cuánto recolectar? para determinar una Oferta sostenible requiere previamente la cuantificación del recurso, su distribución y la condición actual que, al considerar la superficie del país y la cantidad de especies involucrada, se comprende complejo y costoso; y los beneficios que ello reportaría parecen verlo únicamente quienes se dedican a la protección del ambiente; por lo cual hacer estudios de ello a nivel de Departamentos o Municipios sería más conveniente y accesible.

Para una empresa que recolecte en campo de su propiedad dichas mediciones son posibles y relativamente sencillas, a través de las numerosas técnicas de muestreo que hay desarrolladas, lo cual resulta conveniente pues se traduce en un mejor aprovechamiento del recurso y en beneficios durante mayor plazo.

Pero cuando una empresa adquiere el producto a recolectores, la estimación de ¿Cuánto recolectar? no le es directamente importante, sino ¿Cuánto comprar? y ¿Cuál es el mejor precio que puedo pagar?

Esto no significa que la mera propiedad del recurso pudiera ser garantía de su conservación, pues no se trata sólo de plantas sino también del suelo y el ambiente en general, y éstos pueden tener otros usos alternativos, incluso dentro de lo agronómico, por ejemplo la forestación, que podrían hacer económicamente convenientes al propietario, acabar con la cobertura vegetal autóctona que es necesario proteger.

Esto deja ver que en determinadas circunstancias hay costos que son sociales, aún en una explotación privada, como el costo de oportunidad cuando excede el ingreso atribuíble a la explotación de plantas espontáneas.

Aquí se pone de manifiesto una de las áreas en las que chocan los intereses ecológicos y económicos, que han generado infinitas discusiones, y que por lo general se resuelven con una norma de uso restrictiva, que reduce el costo de oportunidad por esas alternativas a cero.

Económicamente las hierbas silvestres, según el punto de vista que adopten las empresas, pueden ser Producto, un bien para consumir, o Capital, un medio para producir más riqueza. Lo racional deber ser verlas como Capital, aunque extinguible, y a ello deberían tender las normas y la legislación.

Desde tal punto de vista, una intensidad de extracción que supere la oferta potencial actual determina una disminución de la oferta real y potencial futuras y, cuando la demanda es creciente, un incremento en los ingresos de las empresas por el mayor volumen actual que colocarían en el mercado y el aumento de precios futuro, y además una creciente presión recolectora, hasta un nivel en que los consumidores al reducir su adquisición, permiten que se alcance un nuevo equilibrio entre Oferta y Demanda.

El incremento en el precio, consecuencia de una demanda creciente y una oferta escasa, producto de la presión ecológica, permitirá la realización de cultivos rentables.

Pero entonces, el deterioro de los ecosistemas que albergan esas especies y sobre todo la pérdida de su biodiversidad serán probablemente irreversibles, o en el mejor de los casos su recuperación será muy costosa, pérdida y costos que serán asumidos, y significarán menores oportunidades, para la sociedad futura.

El cultivo de aquellas especies cuya oferta actual supera la capacidad potencial de producción natural igualaría la oferta real con la potencial y equilibraría a ésta con la demanda.

Así aparecen otros problemas, hay poca información sobre producción por cultivos y cada hierba e incluso variedades de una especie pueden tener requerimientos de manejo diferentes.

Además el número de especies es importante y desarrollar una tecnología adecuada para una sola de ellas puede llevar más de un lustro y costar miles de pesos, por lo cual a aquellas empresas que la poseen no les resulta conveniente darlas a conocer.

Las características de la composición de costos, poblaciones e ingresos de cada sistema de producción se pueden resumir como sigue:

a.- Producción por recolección de plantas espontáneas.
  1. Composición de los costos

    1. Costos ecológicos y sociales
    2. Costos de oportunidad de la tierra
    3. Clasificación, limpieza y acondicionamiento
    4. Recolección

  2. Características de la población y su producto

    1. Dispersa
    2. Bagaje hereditario amplio y complejo
    3. Resistencia a enfermedades y plagas
    4. Floración y maduración escalonada
    5. Baja capacidad de producción promedio
    6. Irregular cantidad y calidad de principios activos
    7. Aspecto comercial del producto homogéneo
    8. Nula o baja capacidad de adaptación a procesos mecánicos de cultivo
    9. Baja productividad de los procesos de recolección
    10. Oferta rígida

  3. 3) Ingresos

    1. Precio probablemente mayor
    2. Rendimiento por superficie menor

b.- Producción por cultivo

  1. Composición de los costos

    1. Costos ecológicos y sociales
    2. Costos de oportundiad de la tierra
    3. Limpieza y acondicionamiento
    4. Cosecha
    5. Cuidados culturales
    6. Implantación
    7. Preparación del suelo

  2. Características de la población y su producto

    1. Concentrada
    2. Bagaje hereditario estrecho
    3. Mayor susceptibilidad a enfermedades y plagas
    4. Floración y maduración concentradas
    5. Mayor capacidad de producción
    6. Mayor calidad y cantidad de principios activos
    7. Mejor aspecto comercial
    8. Con alguna adaptación a procesos mecánicos de cultivo
    9. Mayor adaptación a los procesos de cosecha
    10. Oferta adaptada a la Demanda

  3. Ingresos

    1. Precio probablemente menor
    2. Rendimiento por superficie mayor

3.- MATERIALES Y METODOS

Análisis de la composición porcentual de costos de distintos sistemas de producción y de las características de las poblaciones vegetales y productos de cada una.

Comparación diferencial de ambos sistemas productivos.

Información proporcionada por productores y técnicos.

Análisis de costos de producción de cultivos de plantas aromáticas y medicinales.


4.- RESULTADOS Y DISCUSION

1) Comparación de la composición de los costos

  1. Costos ecológicos y sociales
  2. Ambos costos son menores cuando se incluyen cultivos. En el primero, pues se limitaría el uso de la tierra a los lugares que tengan menores efectos perjudiciales, permitiendo, en los restantes, conservar y evolucionar a los vegetales dentro del ecosistema en el cual se desarrollaron originalmente y su regeneración sin el manipuleo humano, lo cual es doblemente importante cuando se considera que muchas son perennes grande y/o tienen exigencias especiales para regenerarse por lo que son difíciles y caras de producir. Agregado a ello, las poblaciones aisladas o periféricas son las que resultan más amenazadas y muchas de ellas son las que contienen combinaciones alélicas de gran valor para cruzamientos, debido a que sus individuos se someten a condiciones extremas.

    El costo social deviene de la imposiiblidad de desarrollo de la gente involucrada en la recolección, a la que se le abona las hierbas a valores irrisorios respecto de aquellos a los que se colocan en el mercado, en la mayoría de los casos sin que haya un valor agregado de magnitud similar a la diferencia de precios. Esta diferencia se reduciría a favor del recolector y se crearían puestos de trabajo en las áreas de producción.

  3. Costo de oportunidad de la tierra
  4. Depende de sus alternativas productivas, que en la zona serrana del centro del país se trata generalmente de la cría de ganado.

    Se puede aceptar que en un alto porcentaje se trata de tierras marginales de capacidad de uso 7, cuyos valores venales pueden oscilar en alrededor de US$ 100,00 a 200,00 la Hectárea, con la salvedad de superficies reducidas de excelentes posibilidades agrícolas, capacidad de uso 2, que no pueden considerarse separadas del resto y que son las que, desde el punto de vista agropecuario, elevan el valor de los predios.

    Son estas últimas áreas y otras que pueden necesitar mayores precauciones para evitar su deterioro, las que pueden ser utilizadas para la implantación de cultivos, con una productividad que superará a la del campo natural, sobre todo con aquellas especies de mayor demanda, permitiendo la regeneración de las plantas silvestres y la realización de una recolección equilibrada que contribuirá a eliminar la presión selectiva sobre las comunidades nativas. El aumento de la productividad y el ajuste entre oferta y demanda determinarán un mejor uso alternativo del suelo y un menor costo de oportunidad.

  5. Costos por clasificación, limpieza y acondicionamiento
  6. Son menores para el producto obtenido por cultivo, porque es más homogéneo, tiene desarrollo parejo, etc.

  7. Cosecha/recolección
  8. Resulta sencillo estimar que un cultivo, al estar concentrado en un área y tener maduración pareja, y si es realizado usando un mismo método, tendrá un costo menor que la recolección del vegetal silvestre.

    Para la cosecha de plantas autóctonas no hay costos standards conocidos, aunque si se dispone de aromáticas exóticas como menta y orégano, en cuyos casos comprenden actualmente entre un 30% y un 60% de los costos directos de producción según se realicen en forma semimecanizada o manual.

    Sin embargo, en consultas realizadas a recolectores libres se determinó que la suma abonada por las hierbas no alcanzaba en algunos casos al valor equivalente a un tercio de la fracción menor, citada en el párrafo anterior.

    Una explicación podría encontrarse en que, si bien el costo de oportunidad de referencia para el jornal del recolector libre podría ser el del peón rural, alrededor de US$ 15,00 (en 1993, hoy, 2002 ronda los us$ 2,00) en realidad es mucho menor, pues no se encuentra trabajo y si está sin empleo estará dispuesto a recibir por sus hierbas una suma que le permita comprar aquellos productos que no puede producir por sí mismo, en una negociación en que la desigualdad social contribuye a una relación sin mínimas garantías de equidad.

  9. e), f) y g) Cuidados culturales, implantación y preparación del suelo.
  10. Son costos propios del cultivo. Por simple diferencia en los cultivos citados alcanzan entre un 40% y un 70% del costo directo.

En resumen, tenemos que para la empresa agropecuaria son menores los costos comunes (a, b, y c) cuando el sistema productivo se completa con cultivos respecto a cuando se hace solamente recolección de vegetales silvestres.

Recolección y cosecha (d) son proporcionales a la producción.

Los costos propios del cultivo e) f) y g), preparación del suelo, implantación y cuidados culturales, están vinculados al área laborada y son prácticamente uniformes por unidad de superficie, para un determinado cultivo y tecnología utilizada.

Esa característica determina que a medida que se incrementan los rendimientos, los costos por unidad de producto disminuyan, lo cual se vincula con la eficiencia del sistema.

Cada empresa agropecuaria se integra según sus posibilidades, y el óptimo difiere de empresa a empresa aún en una misma región ecológica, por lo que no es posible generalizar respecto a qué porcentaje se hará de cultivo y qué de recolección, aunque la síntesis es que integrando ambos en un porcentaje adecuado podremos reducir los costos comunes y, trabajando eficientemente, los costos propios del cultivo.

La reducción de los costos comunes se vincula directamente con el largo plazo; las generaciones futuras contarán con recursos en cantidad y calidad para continuar la producción. La eficiencia se vincula directamente con el corto plazo, pues permite cultivos más rentables e indirectamente con el largo plazo, pues permite reducir la superficie cultivada y consecuentemente aumentar el área protegida.

2) Comparación de las características de ambas poblaciones y sus productos.

  1. La concentración disminuye el deterioro cualitativo y cuantitativo de la población silvestre. Aumenta las posibilidades de enfermedades y plagas en el cultivo. Aumenta la productividad de la mano de obra. Permite o facilita procesos mecánicos de cultivo.
  2. El paso de un bagaje hereditario amplio a uno estrecho favorece la concentración de la floración y maduración. Permite producir un producto homogéneo y optimizar la calidad comercial. Facilita procesos mecánicos de cultivo. Incrementa la productividad por individuo y por superficie. Permite incrementar la calidad de los principios activos. Varía el comportamiento ante enfermedades y plagas.
  3. La resistencia a enfermedades y plagas disminuye en cultivos.
  4. La floración y maduración homogéneas aumentan la calidad comercial del producto y las posibilidades de los procesos mecánicos.
  5. La mayor capacidad de producción se logra por selección fenotípica, teniendo en cuenta que los factores del rendimiento serán determinados por el objetivo de producción. Por ejemplo, un I.A.F. (Indice de área foliar) alto para la producción de hojas.
  6. La cantidad de principios activos está muy influenciada por el ambiente, produciéndose variaciones espaciales y temporales, por lo cual son necesarios ensayos previos de localización. La calidad está correlacionada con el contenido total de principios activos.
  7. El mejor aspecto comercial tiene su principal influencia sobre el precio, que lo incrementa significativamente, pero se deben considerar además otros factores.
  8. Los procesos mecánicos se ven favorecidos en el cultivo.
  9. La concentración dismimuye los costos de recolección y por ende los de producción.
  10. La Oferta puede equilibrarse con la Demanda.

3) Ingresos

El producto obtenido por cultivo puede presentar mayor homogeneidad, mayor contenido en principios activos, mejor aspecto comercial y un nivel de oferta adecuado a los requerimientos de la demanda.

Los primeros puntos contribuirán a la obtención de precios mayores a los que se obtiene por los vegetales recolectados de campos naturales; el último a darle cierta estabilidad al mercado.

Sin embargo no ocurre siempre así, y las hierbas naturales logran muchas veces mejores precios que las cultivadas.

Se estima que la presencia de principios activos en las plantas espontáneas son el resultado de ciertas condiciones de "stress" que no se dan en el cultivo. Además éste es realizado mayoritariamente fuera del ambiente natural en que se desarrollaron originalmente, y la "calidad" es dependiente del óptimo ecológico más que del fisiológico.

Sin tener la importancia de las anteriores, otra causa de la diferencia de precios podría ser que la calidad de las plantas recolectadas, en competencia con las de cultivo, aumenta al no tener que recurrirse a la extracción fuera de temporada o de ejemplares de baja calidad e incluso de especies diferentes para cubrir la demanda.

Pero si recordamos el origen del crecimiento actual del comercio de estos productos, otra razón importante puede ser que el consumidor considera que el cultivo involucra siempre el uso de agroquímicos, de allí su preferencia de plantas silvestres y el mayor precio que está dispuestos a pagar por productos sin pesticidas, como el caso de los obtenidos con sistemas de producción ecológicos.

Se puede agregar otro componente que influye, el volumen obtenido por uno y otro sistema frente a la demanda; el sistema de recolección aunque no disminuya en términos absolutos, tiene una tendencia decreciente en términos relativos en un mercado en crecimiento.

En resumen, es seguro que por el análisis de los precios tendamos a tratar de producir por recolección.

Pero el otro componente del ingreso, el volumen producido por unidad de superficie es generalmente mayor en cultivos, más cuanto mayor sea el subsidio que se le suministre bajo la forma de insumos como riego, fertilización, especies seleccionadas, cuidados, etc., pudiendo alcanzarse valores en biomasa diez veces superiores que los logrados en campos naturales.

De allí que se debe tener claro que para evaluar el ingreso, en ambos sistemas productivos, es necesario contar con información verdadera, mejor la producida en ensayos propios. Casi seguro que el óptimo se encontrará en una combinación de ambos sistemas, debido a factores fisiográficos.

Además del ingreso por calidad y rendimiento, a nivel de empresa se deberían buscar otros mecanismos que posibiliten incrementar el beneficio, como diferenciación de producto, vgr.: productos orgánicos, diversificación de productos, y a un nivel más elevado, la integración con otras empresas que permitan bajar costos y/o incrementar los ingresos, como consorcios y denominaciones de origen.


5.- CONCLUSION

El actual sistema de producción y los métodos de control de extracción y regulación de recolección, e incluso aquellos que proponen la resiembra de especies, no son suficientes para proteger adecuadamente las poblaciones de vegetales utilizados en medicina popular y las comunidades en las que se desarrollan ante el aumento geométrico de la demanda, primordialmente de origen alimenticio y farmaceútico y, una oferta rígida.

Una solución que contribuiría a equilibrar ambas, estaría dado por el cultivo de aquellas especies más demandadas cuya recolección sobrepase las posibilidades de producción del área de colecta, permitiendo la conservación, esto es: el uso y manejo racional del ambiente en tanto dicha utilización no lo degrade ni sea susceptible de degradarlo.

Los costos directos serán seguramente mayores, por la internalización de los costos ecológicos y sociales y por los propios de todo cultivo, además del cambio del nivel tecnológico utilizado, pero será éste último quien determinará un ingreso mayor y más eficiencia en el uso de los recursos de la empresa, lo que se traducirá en una relación beneficio/costo favorable.

En el corto plazo el beneficio provendrá de la eficiencia alcanzada y en el mediano y largo plazo de lo mismo más el mantenimiento del capital de explotación: los vegetales y su ambiente preservados.

Ello permitirá a su vez contar con mayores posibilidades para el mejoramiento del material utilizado para la reproducción y multiplicación, dado que las poblaciones silvestres contarán con suficiente número y variabilidad genética, determinando tiempos y costos menores en investigación y desarrollo.

El problema más importante a nivel de la producción es la carencia de información respecto a necesidades del cultivo.

Económicamente la puesta en cultivo no tiene otra incertidumbre por la demanda creciente, y la inversión necesaria no tiene más riesgos que aquéllos propios a toda actividad productiva y comercial.


 BIBLIOGRAFÍA CITADA O CONSULTADA

  1. Abiusso, Noemí G (1962). Composición química y valor alimenticio de algunas plantas indígenas y cultivadas en la Rep. Arg. Rev. Inv. Agric. T 16 (2):247.
  2. Alessio, Antonio (1943). Cultivo de plantas de condimento, Bs. As. Co. Agro. Vol. 12. pp 152.
  3. Arata, Pedro N. (1898). Botánica médica americana ... T I pp. 234-257; 410-433 y T VII 419-448.
  4. Brown, Lester R. (1992). La salvación del planeta. Como desarrollar una economía global para el medio ambiente. Bs. As. (Sudamericana). pp 215.
  5. Cabrera, Angel Lulio (1951). Territorios fitogeográficos de la Rep.Argentina. En: Bol. de la Sociedad Arg. de Botánica (La Plata) 4 (1-2): 21-65.
  6. Collura, Antonio M. (1955). Plantas aromáticas para la industria licorera. En: revista Chacra. Bs. As.
  7. --- (1958) Las especies aromáticas y medicinales como cultivos industriales en la R.A. En: Anales de Ccias. Biol. y Nat. Bs. As. N3 pp 14-19.
  8. Del Valle Aguirre, Eduardo (----) Especies aromáticas nativas de los llanos de La Rioja. Posibilidades de utilización. I.N.T.A. - E.E.A. La Rioja.
  9. E l - Namaki, M.S.S. (1990) Desarrollo y promoción de tecnologías y habilidades técnicas en pequeñas empresas manufactureras rurales. O.N.U. F.A.O. - pp 290.
  10. Germán, Carlos E. (1975) Importancia en Argentina de las plantas aromáticas. En: Agro nuestro. N 173/74. Rosario.
  11. Girola, Carlos D. (1920) Plantas medicinales. Posibilidades de cultivo de las especies exóticas en Argentina. Aprovechamiento de las especies indígenas. Bs. As. M.A.G. pp. 46.
  12. Gobierno de la provincia de Córdoba (1985) Ley provincial del ambiente N 7343/85.
  13. --- (1990) Decreto N 3290/90. Evaluación de Impacto ambiental.
  14. --- (1985) Primer taller de hierbas aromáticas y medicinales en La Paz. Una fuente que merece ser rescatada.
  15. --- Min. Agr. Gan. y Rec. Renov. (1989) Información sobre hierbas aromáticas, aceites esenciales, plantas medicinales, plantas destiladoras y acopiadores.
  16. Gob. de la prov. de San Luis. - Dir. Prov. de Ecol. y Forestación (1992). Resolución N 184.
  17. González Ruiz, Eduardo (1989) Ejecución sobre comercio internacional de especies amenazadas de la flora y la fauna silvestre. En: Ambiente y recursos naturales. Bs. As. Vol. III N 1.
  18. I.N.D.E.C. (1991) Anuario estadístico de la R.A.
  19. I.N.T.A. - F.A.O. (1986) Principios de manejo de praderas naturales. Santiago. Chile.
  20. I.N.T.A. (1973) Principios de clasificación de uso de los suelos de la Rep. Argentina.
  21. Lagrotería de Galán, M.; Di Feo M.; Toya M.A.; y Montenegro, R.A. (1987) Situación de las plantas medicinales de la provincia de Córdoba. En: SAIPA. pp111/125/.
  22. Laje, Luis (1946) El cultivo de plantas aromáticas en Villa Dolores (Cba.). En: Almanaque del M.A.G.
  23. Lees, Paul (1986) Cultivos medicinales. Plantas que podrían sanear la economía del agricultor. En: Agricultura de las Américas. Kansas.
  24. López Finlay, Carlos E. (1982) Plantas aromáticas, su cultivo y aprovechamiento industrial de los aceites esenciales.En: El Campesino. Santiago de Chile.
  25. Luna Llorente, Francisco (1980) Producción en vivero de plantas aromáticas. Madrid. España. N 15. pp.16.
  26. Martín, Carlos E. (1992) Panorama de la conservación. En: Ciencia hoy. Bs. As. N 19.
  27. Marzocca, Angel (1964) La explotación de plantas indígenas cultivadas en la Argentina. M.A.G. Publ. Técn. N 24. pp 105/115.
  28. Menghi, Obdulio (1985) CITES. Un acuerdo de importancia capital para la conservación de la fauna y la flora mundiales. En: Ambiente y Recursos naturales. Bs. As. N 1.
  29. O.N.U. - F.A.O. (1990) Pequeñas empresas de elaboración de productos del bosque Roma.pp. 290.
  30. --- (1991) Producción agrícola sostenible. Consecuencias para la investigación agraria. Roma.pp. 131.
  31. --- (1991) Conservación "in situ" de recursos genéticos. Santiago de Chile. pp. 52.
  32. --- (1992) Impactos ambientales de las actividades forestales. Roma pp. 80.
  33. Palma, Néstor H. (1910) La medicina popular del N.O.Argentino. (Ed. Huemul). pp. 341.
  34. Papadakis, J. (1980) Ecología y manejo de cultivos, pasturas y suelos. (Ed. Albatros) pp. 304.
  35. --- (1933) Notas preliminares sobre plantas sudamericanas cultivadas en la provincia de Jujuy. Bs. As. (Peuser).
  36. Pearce, David W. (----) Economía ambiental. México (Fdo. Cult. Econ.) pp.262.
  37. Pigretti, Eduardo A. (1980) La legislación sobre protección de las áreas naturales. En: U.B.A. VIII pp. 225/270.
  38. Ratti, Hugo (----) El cultivo de plantas aromáticas. I.N.T.A. - E.E. A. Catamarca.
  39. Reyna S. ; López M.A.; Juárez M.A. (1992) Análisis de rentabilidad en los cultivos y obtención de esencias.Una alternativa para Tucumán.
  40. Vervoorst, Federico (1957) La vegetación de la Rep. Argentina. Castelar. Inst. de Bot. Agric. pp. 262.


   
Google

Realizado con el programa Situs 2004