TRABAJOS CIENTIFICOS
Plantas medicinales, aromáticas y tintóreas.

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Boletín SAIPA - Sociedad Argentina para la Investigación de Productos Aromáticos
Volumen IV - N 12 - Set-Dic 1965 - pág 20 a 23.

LOS RECURSOS VEGETALES DE LA ARGENTINA (1)
Eduardo V. Viirsoo (*)

(*) Dr. e Ing. Agr. -Técnico de la Estación Experimental Agropecuaria de Catamarca (INTA)

El hombre primitivo, hace ya muchos miles de años, se interesó en conocer las plantas que tenía a su disposición, recursos vegetales, para obtener de ellas alguna utilidad, leña para combustible, alimentos, fibras para copas, armamentos y especialmente drogas para curar o aliviar sus enfermedades.

Así, a través de la historia, se fueron acumulando datos sobre el aprovechamiento de diferentes especies alimenticias, tóxicas, aromáticas y medicinales.

Por ejemplo, diversas especies aromáticas o medicinales fueron usadas en principio en los rituales de los diferentes cultos, sirviendo de materia prima para elaborar los óleos de unción y otros productos de ceremonial, hasta que su uso se hizo muy común, llegando a ser comúnmente empleados en las iglesias en la actualidad.

También tenemos noticias que en tiempos muy remotos tanto en China como Egipto y otros países, se asignaban a muchas de nuestras especie, cultivadas o sus antecesoras, facultades curativas, utilizándolas como medicamentos, sin hablar de muy famosos venenos antiguos fabricados de diferentes partes de las plantas.

Muchos países del mundo prestan ya preferente atención al conocimiento y evaluación de sus recursos naturales, pero todavía son numerosas las especies que no han sido examinadas, ni descubiertas, para establecer su posible valor utilitario.

La Argentina es considerada como un importante centro de origen de distintas especies vegetales, con gran riqueza en especies silvestres y variedades o formas autóctonas o indígenas, por muchos siglos en su hábito natural.

Especialmente mencionamos a la región Noroeste del país y particularmente a las Provincias de Jujuy, Salta y Catamarca, como un importante Genocentro o sea centro de origen de diferentes especies, que ya se están cultivando en todo el mundo como, por ejemplo, poroto; maíz, tomate, pimiento. Mencionaremos en forma especial al "ají del diablo", de gran valor para el mejoramiento del gusto y para incorporar resistencia a las enfermedades en las actuales variedades de ají cultivado. Además, muchas gramíneas y numerosas especies de plantas aromáticas, tóxicas y medicinales entre las cuales figuran en primer término la coca, la yerba mate y el tabaco; existen espontáneas en esa región.

La ganadería de la Argentina se sustenta todavía, en gran parte, en el aprovechamiento de las pasturas naturales constituidas por forrajeras, nativas o naturalizadas; muy valiosas y muy resistentes a adversidades climáticas .

Existe en el país un gran número de plantas fibrosas, de excelente calidad, ya los primeros colonizadores hacían mención de diversos vegetales autóctonos, que los nativos usaban de diferente manera, (telas, lienzos; cuerdas, etc.).

Merece recordarse, también, la abundancia y diversificación de hongos, algunos muy conocidos ya en tiempo de los Incas, por producir efectos alucinantes, lo que les hacía aprovechables también en sus ritos religiosos.

El conocido especialista en hongos. Dr. Rolf Singer, de la Universidad Nacional de Buenos Aires, descubrió recientemente dos de estas especies, una en Famaillá (Tucumán) y la otra en Jujuy, las cuales pueden tener un valor terapéutico.

Algunas de las especies vegetales nativas, comestibles y utilizables en la alimentación humana, no tienen en su estado actual gran significación económica. Por ejemplo, una variedad indígena de papas, todavía cultivada en algunos lugares del Norte, especialmente en el Altiplano o en valles lejanos como La Runa, Collareja. Chacarera, rinden poco, tal vez 2 a 3 mil kg/ha., y no son comparables con las modernas variedades cultivadas, comerciales, como Huincul, White Rose, etc.

Pero, en cambio, revisten desde el punto de vista fitotécnico, una gran importancia, y son de un valor especial como fuente de genes de resistencia, es decir de caracteres de resistencia a diferentes enfermedades, plagas y factores ambientales adversos, como heladas, sequías, etc.

Estas valiosas especies nativas, como un verdadero tesoro nacional, han servido para el mejoramiento de especies cultivadas, para la creación de nuevas variedades, tendientes a contrarrestar la degeneración de las actuales variedades en el cultivo.

Nuestras variedades cultivadas, a pesar de sus altos rendimientos, de la calidad de sus productos, son atacadas por diferentes enfermedades, siendo por lo tanto el método de lucha más eficaz, la creación de nuevas variedades más tolerantes, más resistentes, aprovechando estos genes de resistencia que poseen todavía las especies y formas del material indígena.

En consecuencia, la fitotecnia debe prestar una mayor atención a estas reservas naturales de Sud-América. debido a que su valor fitogenético justifica la necesidad de una más amplia investigación.

Por otra parte, los trabajos de mejoramiento, en sentido económico han tomado en la última década un gran incremento, utilizando ya el numeroso material de especies silvestres y formas indígenas de nuestros recursos vegetales.

Estas valiosas especies argentinas -mencionemos como ejemplo la papa, poroto y maíz- han sido coleccionadas por los botánicos de Inglaterra, Rusia, Alemania. Suecia, Dinamarca y Norte América, llevando material a sus respectivos países para estudio aplicación y distribución.

Actualmente, muchas instituciones del mundo fitotécnico dedicadas a investigación se encuentran trabajando en este sentido y todos tienen un gran interés en conseguir el más amplio material silvestre para sus trabajos de investigación.

Recientemente -en el año 1966- estuvo en Catamarca, en la Estación Experimental Agropecuaria del INTA. una expedición Inglesa-Escandinava, compuesta por conocidos sistemáticos del género Solanum, pertenecientes a la Universidad de Birmingham y al Jardín Botánico de Copenhagen, con quienes tenemos vínculos de colaboración, para coleccionar en el Norte y en la región de Velázco-Famatina donde abunda todavía un interesante material en papas.

Estas introducciones han permitido crear nuevas líneas y variedades más precoces, más resistentes y de una alta productividad.

Así por ejemplo, el 60 % de las actuales variedades de papas de Alemania, Holanda y Dinamarca, ya contienen, por vía de injertos especiales, por cruzamientos y retrocruzas, la "sangra" o los genes de especies sudamericanas con alto grado de resistencia a la temible enfermedad Phytophthora infestans o Tizón-tardío de papas o tomates y a diferentes tipos de virus, otras, son de alto contenido en almidón o más tolerantes a heladas y sequías, como producto de la incorporación de caracteres genéticos propios de las especies de Sud-América y de Argentina.

Gracias a las introducciones de este material, se han obtenido éxitos en cultivos tales como el algodón, con formas de Acala, de México, en girasol, con Helianthus lenticularis de México, en tomates, con material de Lycopersicum pimpinelifolium, de Perú, obteniéndose además variedades para las partes más nórdicas, variedades para regiones semiáridas, resistentes a sequías, pimientos con alto valor industrial, nuevos híbridos de maíz, tabacos inmunes a virus, etc.

Como ejemplo, puede mencionarse que personalmente descubrí, en el año 1951, trabajando en Humahuaca con material indígena, que una especie de Solanum, denominada Vernei, tiene una resistencia a heladas hasta de cinco grados bajo cero, lo cual también se ha comprobado en variedades aborígenes de Bolivia y Perú, algunas con contenido en almidón de hasta un 34 % (18 % en la actualidad).

Después de conocerse, por publicaciones responsables, estas especies y variedades son, hoy en día, muy buscadas y aprovechadas en todo el mundo, a tal punto que nosotros hemos enviado el material desde Catamarca, a la India y Japón.

Los recursos mundiales (intercambios) de la flora, ofrecen todavía amplias posibilidades y nosotros debemos aprovechar este material, en pro del mejoramiento de las plantas y para corregir diferentes caracteres hereditarios, con determinados fines económicos.

Cabe mencionar la existencia de numerosas especies silvestres aromáticas y medicinales y razas autóctonas de importancia económica, en las montañas de Catamarca, que tienen solamente una aplicación doméstica en la actualidad y no han sido debidamente estudiadas y aprovechadas en todas sus posibilidades, en su valor bromatológico, industrial y fitogenético.

Los ensayos sobre el cultivo de aromáticas-medicinales, llevadas a cabo en nuestra EEA de Sumalao permiten asegurar que dichas especies también podrían tener, dentro de nuestras explotaciones agrícolas, mayor importancia de la que han merecido hasta el presente (800-8.000 ha).

Hasta la fecha hemos introducido y formado una colección viva de 50 especies distintas, formas y procedencias de aromáticas-medicinales, para el estudio de factores influyentes, como adaptabilidad, resistencia, rendimientos y calidad industrial. Es necesario conocer los recursos y reservas del patrimonio nacional y su utilización racional.

Es preciso iniciar ampliamente, en forma integral, la colección, multiplicación, mantenimiento y aplicaciones del material vegetal que encontramos en nuestro propio país, especialmente en las montañas norteñas, donde se cultivan desde tiempos muy remotos estas distintas especies y formas indígenas aprovechables para la agricultura.

La importancia de la colección y su permanente conservación, es una tarea URGENTE y necesaria. El avance y difusión de las nuevas variedades cultivadas, están desplazando el material autóctono y muchas valiosas formas están en vías de desaparición. Solamente en lugares de difícil acceso, en zonas aisladas como Antofagasta, Iruya, etc. todavía se mantienen una parte de las antiguas formas de papas aborígenes y de otras especies tales como el maíz, debiendo evitarse que estas también sean extinguidas por la agricultura moderna.

En nuestro país se han hecho algunos intentos para iniciar dichos trabajos y salvo esporádicos estudios sin continuidad necesaria, por parte de la UNT a cargo de quien les habla y de otros, fracasaron estas iniciativas por falta de recursos financieros.

También el INTA instaló en las montañas de Catamarca, en la localidad de Las Juntas, un campo de conservación y experimentación, donde en un lapso de dos años, hemos trabajado con más de mil diferentes muestras de papas indígenas.

Desgraciadamente, también por falta de instalaciones y personal, hubo que disminuir considerablemente la amplitud de los trabajos iniciados, continuando actualmente en Sumalao, en menor escala, pero con miras de ampliar los trabajos de la colección y su estudio, en un futuro cercano en algún lugar de las montañas de Catamarca.

El objetivo de nuestro trabajo en recursos naturales, es: incrementar los conocimientos sobre los recursos vegetales, a fin de ponerlos al servicio de la economía nacional.


(1) Texto de una conferencia vertida en el Rotary Club de Catamarca (R. A.).



   
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