Atamisquea emarginata Miers ex Hook et Arn - Flia.: Caparidáceas - N.p.: atamisqui
La causa mas importante de las contaminaciones es el mal manejo en la poscosecha.
   
EXOTICAS
AUTOCTONAS
POSCOSECHA
 ORGANICO 
B.P.A. y B.P.M.
  DOÑA DOLORES  
  PRINCIPAL  
  HERBOCIENCIA  

 ATAMISQUI

Nombre científico: Atamisquea emarginata Miers ex Hook et Arn

Familia: Caparidáceas.

Otros nombres populares

Atamisque, mata negra, mata gusanos, altamisque, leña hedionda.

DESCRIPCION

Arbusto o arbolito de 1,50 metros de altura, de corteza color amarillo verdodo y ramaje denso y espinoso. Hojas pequeñas alternas, enteras, simples, oblongas o linear-oblongas, glabras, color verde oscuro en el haz, grisáceas, densamente pusbescentes en el envés, brevemente pecioladas. Flores hermafroditas, vistosas, en número de 1 a 4 agrupadas en inflorescencias, ubicadas en el àpice de las ramiras. Fruto, vaina ovoide, semicarnosa, estipitada, con 1 o 2 semillas. En la provincia de Córdoba florece en primavera.

DISTRIBUCION

Desde México hasta Bolivia y Argentina. En nuestro país se la halla espontánea en casi todas las provincias, hasta Río Negro; común en los bosques xerófilos del Parque Chaqueño occidental y el Monte.

HABITAT

Se la halla formando matorrales y llama la atención por el olor desagradable que emiten sus hojas, flores y frutos.

PARTE UTILIZADA

Hojas, ramitas y ramas tienen usos diversos. Los frutos son comestibles. La madera de atamisqui es blanda, de color amarillo y de casi ningún valor.

Esta especie no se halla inscripta en la Farmacopea Nacional Argentina.


 CULTIVO

Esta especie es primordialmente aprovechada para los diversos usos a partir de la recolección de ejemplares que crecen silvestres. Se la puede cultivar a partir de semillas o esquejes.

La recolección se hace sobre todo durante la primavera.

REPRODUCCION

Es una planta fácil de reproducir a partir de semillas o esquejes. Se la puede sembrar en pequeñas macetas o en vivero para posteriormente transplantarla. No requiere de cuidados especiales. La época de siembra puede ser en otoño, protegiendo las plántulas de fríos intensos, o bien, a fin de invierno, principios de primavera.

Requiere suelos ligeros y soleados.


 COMPONENTES QUIMICOS AISLADOS

Domínguez (1928), escribe que en Atamisquea emarginata existe un glucósido que, por acción de un fermento, probablemente mirosina, da origen a un senevol.

Ragonese y Milano (1984), citando a J. A. Domínguez (1928), mencionan que contiene un glucósido.


 USOS Y PROPIEDADES

Hieronymus, J.: (1882:30) para Atamisquea emarginata Miers., n.v. altamisque, mata negra (Patagonia). Arbusto común, de generalmente 2 a 3 metros, a veces hasta 5 metros de altura, en muchos parajes de los llanos. Patagonia, Buenos Aires, Santa Fé, Corrientes, San Luis, Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Tucumán.

"De las hojas cáusticas se hace uso para destruir los gusanos de las heridas de los animales; los gajos se usan para baños en casos de ataques apopléticos y también contra los dolores de huesos; su infusión sirve para curar la clorosis de las niñas." (sic)

Solá, W.: (1942:55), menciona que las gentes serranas aseguran que las ramitas calentadas sobre ceniza y aplicadas sobre la parte enferma mejoran los "aires" y dolores reumáticos.

Agrega que se emplea el cocimiento de gajos tiernos para combatir la clorosis o anemia de las niñas y, que la infusión del follaje destruye las larvas de los animales "embichados", de loq ue deriva su nombre popular de "mata gusanos".

Ratera y Ratera: (1980:98), escriben que la infusión de las hojas poseen propiedades digestivas y que combaten la acidez estomacal.

Ragonese y Milano: (1984:141), estos autores, citando a Morello y Saravia (1959), mencionan que el ganado vacuno ramonea en invierno su follaje y, que no hay menciones sobre intoxicaciones ocurridas en nuestro país por la ingesta de esta especie.

Boelcke, O.: (1989:145), nombres populares: atamisque, mata negra, leña hedionda; ubicándolo como arbusto propio de la provincia el monte, escribe que sus ramas y hojas producen un humo insectífugo al ser quemadas y, que es también ornamental y medicinal.


 Bibliografía

Hieronymus, G.: (1882), Plantae Diaphoricae Florae Argentinae - Bs. A.s, Ed. Kraft, 31 - 404 pp.

Domínguez, J. A.: (1928), Contribuciones a la Materia Médica Argentina, Bs. As., Ed. Peuser, 94 - 433 pp.

Sola, W.: (1942) Arboles y arbustos de Córdoba, Ed. Estrada, Cba., 55 - 97 pp.

Ratera, E.L. y Ratera, M.O.: (1980) Plantas de la flora Argentina empleadas en Medicina popular, Ed. Hemisferio Sur, 1ra. Ed., 98 - 189 pp.

Ragonese, A.E. y Milano V.A.: (1984) Vegetales y Substancias Tóxicas de la Flora Argentina - Enciclopedia Arg. de Agric. y Jard., Ed. Acme, 2da. ed., T. II, Fasc. 8-2, 141 - 413 pp.

Boelcke, O.: (1989) Plantas Vasculares de la República Argentina, Ed. Hemisferio Sur, 2da. reimpr., 145 - 369 pp.



   
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